Tiziano Vecellio di Gregorio
(Italia, Pieve di Cadore, c. 1477/90-Venezia, 27 agosto 1576)
Discípulo en Venecia de Sebastián Zuccato, los Bellini y Giorgione, trabajó para el duque de Mantua, para Carlos V y para Francisco I de Francia.
En 1545 se trasladó a Roma, donde fue recibido por el papa Paulo III con los máximos honores.
La primera etapa de su obra, la cual puede extenderse hasta 1518, se caracteriza por las suaves entonaciones cromáticas y en especial por los contornos algo difuminados que proporcionan morbidez y plasticidad a las figuras. Lentamente se fue liberando de esas influencias.
Su fama se extendió rápidamente, trabajando para los duques de Ferrara, y como retratista destacó entre los mejores de la escuela veneciana.
A partir de 1550 se aprecia la tendencia a acentuar la solidez del cuerpo para resaltar la correspondiente masa cromática, a base de pinceladas sueltas que recuerdan en su técnica a los impresionistas del siglo XIX.
Hacia el fin de su vida, por influencia del estilo de Tintoretto, sustituyó el deseo de la armonía cromática por los contrastes del claro-oscuro.
Su influencia ha sido constante, tanto en los pintores de la escuela veneciana como en el resto de Europa.
Contrario a las tendencias manieristas de su época, aprovechó la herencia del alto Renacimiento, sin destruirla.
Hacia 1500 Tiziano siguió fiel a las normas del arte clásico, aunque su obra ganó en expresividad al aumentar el dinamismo de la composición.
En la historia del color, Tiziano ocuparía un lugar único: concedió a la creación pictórica una libertad hasta entonces desconocida y, de esta forma, se convirtió no sólo en el principal precursor de una gran parte de la pintura barroca europea, sino que su influencia se haría sentir hasta bien entrado el siglo XIX.
Tiziano recibió un estímulo decisivo durante su período de aprendizaje con Giovanni Bellini (1430-1516), en cuyo taller conoció también a Giorgione (1477/78-1510).
El temperamento artístico de los dos jóvenes pintores era aparentemente tan similar, que en algunos cuadros todavía no se ha podido determinar que participación tuvo cada uno de ellos.
Tiziano llegó en su evolución a una fase pre-barroca, la cual se manifiesta en la enfatización del movimiento, el aumento de lo dinámico en detrimento de lo estático y una liberación del color desconocida hasta entonces.
Al mismo tiempo, creó un nuevo tipo de retablo, condicionado en gran medida por las proporciones exteriores y el marco espacial de la iglesia.
Dotado por igual para todos lo géneros de la pintura, Tiziano creó en la época siguiente numerosos retablos, representaciones mitológicas y magníficos retratos de gran penetración psicológica.
El perfeccionamiento constante de los recursos pictóricos hizo que Tiziano adoptara el lienzo como medio ideal y abandonara la pintura de frescos.
Hacia 1530 Tiziano ya era famoso en toda Europa.
En 1533 el emperador Carlos V le nombró pintor de corte y le concedió el título de conde. Sin embargo, nunca abandonó Venecia durante un largo período de tiempo.
En sus últimas obras, el colorido alcanzó un efecto cercano al impresionismo.
Al mismo tiempo, mediante la disolución de los contornos que fijan los elementos del cuadro, consiguió plasmar una elevada verdad que trascendía la experiencia terrenal.
"...Sólo a Tiziano debe atribuirse la gloria del perfecto colorear: gloria que no tuvo ninguno de los antiguos...
No ha mostrado Tiziano en sus obras un vano encanto, sino la pertinente propiedad de los colores; no adornos afectados, sino solidez de maestro; no crudeza, sino lo suave y tierno de la naturaleza: y en sus pinturas combaten y juegan siempre luces y sombras...
según lo que sucede en la propia naturaleza..."
L. Dolce, "Dialogo della pittura" (1557)
"El genio de Tiziano atribuye a hombres y a cosas aquella armonía de la existencia que, según su naturaleza, debería estar contenida o vivir ya en ellos, siquiera todavía oscuramente y sin mostrarse del todo. Todo aquellos que en la realidad aparece disgregado, disperso, contingente, él lo representa acabado, libre, feliz...
Con gran evidencia tal cosa se pone de manifiesto en los retratos...ante los cuales casi siempre olvidamos preguntarnos cómo el maestro pudo dar vida, sólo a base de trazos fugaces y ocultos, a semejantes existencias grandiosas"
J. Burckhardt "Der Cicerone" (1855)
"Tiziano es uno de los que más se aproximan a l espíritu de los antiguos...Creo que conmueve no por la profundidad de las expresiones, ni por una gran comprensión del tema, sino por la sencillez y falta de afectación. Las cualidades pictóricas alcanzan en él el punto máximo; lo que pinta, pintado está: los ojos miran y se animan con el fuego de la vida. Vida y razón están presentes en cualquier parte"
E. Delacroix "Journal" (1854 y 1857)
"Con los otros grandes maestros del alto Renacimiento, Tiziano funda la era de las Bellas Artes y con ellas inaugura un dominio de lo figurativo, independiente de la realidad y superior a ella en fuerza. Pero, ya que su personal aportación a tal elevación del arte a un plano más alto y más noble reside en el vigor de la percepción y en la naturalidad de su visión, contribuye más que ningún otro artista a hacer de la belleza artística una necesidad general de la inteligencia. No por azar fue el pintor favorito de las cortes y el pintor titular de un emperador: gracias a Tiziano, el arte se convierte en signo de distinción social, parte esencial de la cultura común que sucede a otras fuerzas a punto de desaparecer...
Tiziano no es sólo un gran pintor: es al mismo tiempo, y precisamente porque no pretendió ser más que un gran pintor, un fenómeno histórico denso de los más selectos significados"
H. Tietze "Tiziano" (1936)
"Toda la actividad de Tiziano está marcada por un continuo ahondar de valores expresivos, en función de una siempre renovada virginidad de inspiración. La afirmación de Delacroix en el sentido de que: "Il obéit à chaque instant à une émotion vraie, il faut qu´il rende cette émotion"
penetra efectivamente en el milagro por el que cada obra suya es como un mundo nuevo; nunca se da en él la complacencia en un hallazgo, una fórmula o una actitud una vez alcanzados. Cada obra realmente auténtica es necesaria en la historia de Tiziano: en cada una de ellas su sentimiento se configura con una determinada novedad, con un empeño diverso y siempre renovado. En los mismos retratos, que parecen más ligados a una realidad exterior o a una etiqueta, la inspiración demuestra la continua intolerancia de un "cliché" o de una situación temática y formal ya alcanzada antes. Sólo una palpitación intensa de humanidad podía sugerir a Tiziano la estupenda vitalidad de su gusto y concretarse en los múltiples aspectos de su arte"
R. Pallucchini "La pittura veneziana del Cinquecento" (1944)
Tiziano:
Catálogo de sus Obras
Excepcional fue la amplitud del tiempo en que se desenvolvió la actividad de Tiziano, extraordinarias fueron la inagotable fuerza de renovación estilística y la capacidad de trabajo del pintor:
_el repertorio cronológico e iconográfico de todas las pinturas de Tiziano asciende a 512;
_si se añaden otras obras citadas por las fuentes documentales, la cifra asciende a 632.
Por lo tanto, se considera preciso seleccionar las obras más destacables de Tiziano.
Orden Cronológico:
1511: Milagros de San Antonio
1515: El amor sagrado y el amor profano
1515: Flora
1516: Retrato del hombre denominado Ariosto
1518: Retablo de la Asunción
1518: El Cristo de la moneda
1518: La Virgen adorada por dos santos
1518: La Resurrección de Cristo
1519: La Bacanal
1519: La ofrenda a Venus
1519: Baco y Ariadna
1519: Las tres edades
1519: Retrato de Tomás Mosti
1519: Retrato del hombre del guante
1525: El Santo Entierro
1526: La Virgen de los Pésaro
1530: San Pedro Mártir
1532: Retrato de Federico Gonzaga
1532: Retrato de Carlos V
1533: Retrato del cardenal Hipólito de Médicis
1533: Retrato del dux Andrea Gritti
1533: Retrato de Francesco della Rovere
1533: Retrato de Francisco I
1534: Presentación de María en el templo
1536: La Bella
1538: La Venus de Urbino
1542: Coronación de espinas
1542: Retrato de Carlos III
1545: Dánae
1545: Retrato de Pablo III con sus sobrinos Alejandro y Octavio
1548: Retrato del emperador Carlos V en la batalla de Mühlberg
1548: Retrato de la emperatriz Isabel
1548: Retrato del príncipe Felipe (futuro Felipe II de España).
1555: Martirio de San Lorenzo
1555: San Jerónimo
1555: La Anunciación
1562: Autorretrato
1573: Piedad
"La experiencia manierística de Vecellio, ahondada y resuelta ya antes de su primera estancia en Roma, debía concluir en una exaltación heroica del individuo en cuanto protagonista consciente y activo de la historia, y como tal sometido a un destino adverso a veces, pero empeñado siempre en una cerrada y fatigosa empresa. Lejos de renegar de la anterior actividad del artista, tal actitud confirmaba, sin embargo, sus razones esenciales; por cuanto ni siquiera entonces llegaba el hombre a configurarse según una visión abstractamente antropomórfica, aislado en sí mismo y opuesto a la naturaleza, sino más bien a identificarse con el centro mismo de la vida cósmica, en él refluente. De aquí la posibilidad de conciliar en un acorde personal las dos máximas tradiciones figurativas del siglo XVI: la véneta, renovada por Giorgione, y la florentino-romana, y de restablecer, en un plano diferente de madurez más compleja, aquel equilibrio entre los sentidos y el intelectualismo humanístico, entre cultura y naturaleza, que constituye el fundamento perenne del arte de Tiziano"
G. A. Dell¨Acqua "Tiziano" (1955)
"La vejez de Tiziano revela la vitalidad de un Miguel Ángel que, en vez de retirarse del mundo para entregarse a una umbrosa devoción, hubiera conquistado la serenidad y la universalidad de un Rafael. Sus últimas creaciones hacen pensar en Shakespeare: un arte sabio, consciente, un poco exterior y teatral, de una suprema impersonalidad, se impregna finalmente de una emoción, de un sentimiento personal, del que son expresión sorprendente "Sátiro y ninfa", estremecido de luces, y la "Coronación de espinas"
A. Chastel "L´arte italiana, II" (1958)
"...Tiziano se centra en la armónica y simplificada oposición de amplios planos coloreados, que en una soberana sencillez de relaciones cromáticas resaltan con luminosa opulencia en el dinámico contraste de claros y oscuros; y en el espectáculo aún más vivo e intenso de la realidad, donde hombre y naturaleza son celebrados en un canto solemne y unitario de fervorosa belleza, verdaderamente clásica en su ideal incorruptibilidad, se manifiesta a poco más de sus veinte años de edad como criatura del pleno Renacimiento..."
F. Valcanover "Tiziano" (1960)
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| Tiziano "Signature" (1488) |
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